14-01-2026



Troté hoy, y lo seguiré haciendo, 30 minutos, 5 veces a la semana. Ya le pregunté a mi asistente artificial, y me dijo que en cinco meses estaré en forma. ¿Qué más debería hacer para llegar a la forma? Escribir, trabajar y jugar, escribir, trabajar y jugar. 

Empezaré a hacerme preguntas. 

¿Por qué escribo aferrado tan violentamente al lápiz? Siempre he cogido el lápiz con agresividad, tensísima la mano, de manera tal que llega a dolerme la zona muscular que conecta al pulgar con la palma, esa parte oscura de la mano. Siempre he tenido ese trato nervioso con las cosas. Agarro así el lápiz, los libros, el manubrio, las escobas e incluso la guitarra. Que me coma las uñas es solo la manifestación de ese comportamiento de estresado. Soy un manojo de nervios (me acuerdo, ahora, de un verso de Silvio Rodríguez: "Qué cosa fuera / Que cosa fuera la maza sin cantera / Un amasijo hecho de cuerdas y tendones".) Un amasijo de cuerdas y tendones. Supongo que así me he sentido durante toda mi vida, como un chihuahua o una cabeza con la tapa de los sesos voladísima. Quiero decir, como un caos. Tal vez por lo mismo no me gustan las carnicerías, las encuentro extremas, su olor es excesivo. Nunca me ha gustado lo malo, lo feo. Ni la brutalidad ni la estupidez. No sé nombrar con exactitud eso que me disgusta. Pero en la medida en que me he ido acostumbrando al desengaño, deshechizándome de las ideas dudosas que he creado sobre este mundo, y cultivando un carácter más templado que valga mejor para aguantar los embates de la vida, me he ido volviendo más tolerante con las carnicerías. Me pregunto si eso es malo o bueno. Y me acuerdo, pensando esto, del Matadero, ese cuento originario de la Argentina. Debería releerlo! De seguro que veo el presente en él. 

Haré más esto de preguntarme cosas, así la imaginación se me va despertando. Si por el momento no fluye naturalmente, la iré forzando (o esforzando) hasta que se le aparezcan las palabras con naturalidad. Por ahora, escritos automáticos y lo que salga. 

Hoy he escrito 20 minutos, espero que siga la cosa. 

¿HABRÁ CONOCIDO NEAL CASSADY EL TIEMPO?  

cuando troto 
escucho a los pájaros 
y cuando camino
escucho a los pájaros 
pero toda vez que corro  
solo escucho mis jadeos 
y más nada. 






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